domingo, 18 de julio de 2021

                                                           Educación y Memoria



DIA DE LA SOLIDARIDAD CON LAS VICTIMAS

DEL ATENTADO TERRORISTA A LA SEDE DE LA AMIA-DAIA

 

Eran las 9:53 cuando una bomba destruyó la A.M.I.A.

El mundo se detuvo. La vida se detuvo. Una escena de horror sembrada de muertos y heridos. Escombros que sepultaron cuerpos, sueños y esperanzas. Caminantes que detuvieron su marcha para siempre.

Las personas no nacen repetidas; por eso, aquellos que fueron asesinados el 18 de julio de 1994, dejaron un enorme vacío en los corazones de sus familiares y de todas las personas sensibles y solidarias.

Los terroristas que colocan bombas no piden documentos de identidad para matar, no les interesa edades, ni tan siquiera credos. Sólo necesitan cantidades: el mayor número posible de vidas segadas. Su objetivo es sembrar terror, para dañar las reglas de convivencia democráticas y pluralistas que se afianzaron trabajosamente en la sociedad argentina. Por eso, no debemos olvidar la barbarie desatada en el atentado.

La memoria, como las plantas, requiere riego continuo; gota tras gota, día tras día, año tras año. Hagamos que se mantenga firme y fresca.

Queremos que se esclarezca lo sucedido para llegar a la verdad; es necesario exigir que se haga justicia, que la violencia atroz e indiscriminada no vuelva a repetirse, que los sobrevivientes, los familiares y la sociedad argentina en su conjunto puedan superar lo sucedido.

Queremos vivir sin miedo y en paz. Apelamos a todos los hombres y mujeres para que en cada acción promuevan la solidaridad y la convivencia entre los seres humanos.

 

La memoria es el espejo en donde miramos a los ausentes, pero también es el resorte que nos vincula al pasado y nos permite construir el futuro con sabiduría.

 



 

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